El ingreso de Grupo Los Grobo a la molinería tuvo lugar hacia mediados de la década de 2000 cuando se decide incursionar en el mercado brasileño de harinas mediante la entrada en funcionamiento de una red de distribución que, con el correr de los meses, opera volúmenes crecientes de producto.

Con el mercado exportador en plena expansión, la compañía empieza a buscar un segundo Molino. Así, en diciembre de 2005, apenas cuatro años después de ingresar en el negocio, Los Grobo compra el Molino Canepa.

Con esta segunda planta, la capacidad de producción salta de 200 a 620 toneladas de harina por día, mientras que las ventas pasan de las 45/50.000 bolsas mensuales a las 170.000.

Una vez consolidados en el mercado brasileño, Los Grobo decide armar una propia empresa allí. Los Grobo Agroindustrial do Brasil SA. La primera filial se ubica en San Pablo, más exactamente en Jundiaí, donde se instala un depósito de mercadería, junto a las oficinas que le otorga una posición estratégica para la logística comercial. La producción de harina de Grupo Los Grobo, integrada por la molienda de Chivilcoy y Rosario del Tala, llega al mercado brasileño por medio del ferrocarril.

Ambos países son complementarios en lo que respecta a la cadena del trigo: mientras Brasil es uno de los mayores importadores, la Argentina es uno de los mayores exportadores de ese cereal y sus derivados.

Consecuentemente, el posicionamiento de la compañía en este entorno de negocios le otorga un gran abanico de oportunidades, desde la integración de la producción con la molienda a la exportación del producto industrializado o la materia prima.

Para poder hacer frente a esa demanda de manera más eficiente, durante el 2012, la producción de harina en el mercado brasileño se trasladó a un molino de mayor capacidad, ubicado en Jundiaí, Estado de San Pablo.

Mientras tanto, en el mercado argentino, Grupo Los Grobo destina un importante porcentaje de su producción a satisfacer la demanda de harinas de industrias alimenticias medianas y grandes, como Bimbo, Kraft y Arcor, entre otras.

A partir de 2008, Grupo Los Grobo se convierte en el cuarto grupo molinero de la Argentina por capacidad de procesamiento y en el cuarto exportador de harinas, con un volumen de más de 100.000 toneladas anuales, lo cual le otorga una participación de mercado de 5%.

En 2012, y como parte de su estrategia de integración vertical, Grupo Los Grobo inaugura una fábrica de pastas en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. La producción generada en la fábrica está orientada tanto al mercado interno como a la exportación, consolidando a Grupo Los Grobo como uno de los principales productores de agroalimentos del Mercosur.

Apenas un año más tarde, se asocia con los accionistas principales de Molinos Fénix, quienes como parte del acuerdo nuevo incorporaron nuevo equipamiento a la fábrica de pastas, lo que le permite aumentar en 50% su capacidad productiva, que pasa de 1.500 a 3.000 TN/mes.

La división agroindustrial de Grupo Los Grobo se sustenta en dos ventajas competitivas esenciales: la seguridad del abastecimiento y el acceso a trigos clasificados por calidad. La fábrica de pastas permitió sumar una tercera ventaja: la integración de toda la cadena de valor del trigo.